LA ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO Y CRITERIOS PARA SU ADECUADA DISTRIBUCIÓN Y ORGANIZACIÓN.
- MARCO LEGAL
EL Decreto 107/1992, dice:
“En la Educación Infantil habrá de cuidar al máximo la planificación de la jornada escolar, que he de considerar las necesidades y peculiaridades de los niños/as de 0 a 6 años, respetando tiempos de actividad con los de descanso, los de las relaciones del grupo con las individuales, etc.
Cada sujeto ha de disponer del tiempo necesario para crecer y desarrollarse, de acuerdo a sus ritmos individuales. Es básico, pues, espetar los principios del desarrollo cognitivo y socio-afectivo, manteniendo una organización del tiempo lo más natural posible, sin forzar el ritmo de la actividad, y manteniendo determinadas constantes temporales o rutinas, ya que las experiencias desorganizadas son tan deshumanizadoras como las excesivamente tecnificadas”.
CRITERIOS PARA LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO
Que la organización del tiempo deba ser planificada de forma intencional no quiere decir que cada jornada sea programada de forma rígida y totalmente dirigida. Ha de haber tiempo para el juego libre y la actividad espontánea del niño/a.
Sin embargo y en el marco del modelo educativo en el que nos encontramos, tendremos en cuenta una serie de criterios a la hora de distribuir el tiempo en una jornada escolar.
Características psicoevolutivas de los niños/as
Como consecuencia de ellas el niño/a no sólo tiene unas necesidades sino que tiene una forma diferente de percibir el tiempo. En el periodo sensoriomotor empieza a distinguir un ritmo temporal de los acontecimientos, en el cual, los que tienen lugar diariamente, se suceden en secuencias. En el periodo preconceptual existe la noción de duración de un acontecimiento en virtud de la actividad sensoriomotriz. En el periodo pre conceptual existe la noción de duración de un acontecimiento en virtud de la actividad sensoriomotriz. En el periodo intuitivo el tiempo se incorpora a los hechos y cada hecho tiene su propio tiempo.
Es necesario alterar la realización de ejercicios individuales, los trabajos en grupos reducidos y experiencias en gran grupo.
1. Evitar la fatiga y favorecer la concentración
Los diferentes tipos de actividades deben intercalarse de forma que se evite la fatiga en los niños/as, escogiendo además los momentos más adecuados del día para el desarrollo de cada actividad. Por otra parte, no debe olvidarse que los ciclos destinados a cada actividad deben ser cortos, ya que los niños/as de esta edad no pueden concentrarse y mantener la atención durante mucho tiempo seguido.
2. Tener en cuenta el periodo de adaptación
Se debe contemplar un periodo de adaptación que permita la integración escalonada a la vida de la escuela. También al principio de cada curso, con actividades que se repitan a lo largo de todos los días de la semana. Más adelante se efectúa la introducción progresiva de experiencias que puedan irse diferenciando en los distintos días de la semana.
3. La diversidad
La organización temporal en infantil rompe el molde de la rigidez, inflexibilidad, uniformidad. Es necesario que cada niño/a tenga su tiempo para actuar y terminar lo comenzado; tiempo para actividades y juegos espontáneos; tiempo para lo más planificado. Cada uno debe tener su tiempo de construcción de aprendizajes, que puede ser muy distinto de unos a otros.
4. Ser bidireccional
Es decir, el trabajo ha de estar repartido de forma que exista un momento para cada ocupación y, al mismo tiempo debe dejarse un margen suficiente a la improvisación y espontaneidad tanto de los niños/as como de los maestros/as.
Organización escolar de horarios.
Debe ser la unificación de criterios, y el consenso de todo el equipo que conforma la Escuela Infantil, en las tareas educativas, tiempos, espacios, lugares, propuestas y número de niños.
- Reuniones con los padres: Igual que en el caso anterior, deberán ser reuniones regulares, establecidas por el equipo educador, para mantener un permanente contacto con las familias de los niños, a nivel informativo, exponiendo el trabajo que se realice en la Escuela.
- Entrevistas personales: Serán reuniones individualizadas, con cada familia, a realizar tanto al comienzo del curso, para valorar la adaptación del niño y su inicio en la Escuela, como al finalizar el mismo, para evaluar la trayectoria educativa de ese niño, a lo largo del curso. Y en cualquier momento que los padres solicitaran esa entrevista, o se considerara necesaria, por parte del personal educador.
- Tareas pedagógicas a desarrollar en la Escuela Infantil.
Será el compendio de propuestas y actividades, que se realicen con los niños, y pensando en ellos, a lo largo de todo el curso, y que comprenda todas las acciones organizadas en la Escuela (rincones, talleres, rutinas, comida, sueño…).
- Formación: Deberá ser de gran importancia el permanente reciclaje formativo, del personal educador, con el fin de adquirir nuevas técnicas, aprendizajes y conocimientos, que irán extrapolando al día a día con los niños, para enriquecer su educación.
RITMOS Y RUTINAS
Conocida la necesidad que los niños/as tienen de ir estableciendo marcos de referencia espacio-temporales, parece recomendable, dentro de la flexibilidad que debe caracterizar a los horarios en la Educación Infantil, el establecimiento de unas rutinas que ayuden al niño/a a interiorizar ritmos y le permitan anticipar lo que va a suceder. Esto le proporcionará la seguridad y confianza necesarias para poder crecer.
Partimos de la base de que los tiempos deben diversificarse, es decir, tiene que haber momentos dentro de la jornada de libre actividad para el niño/a, pero también se deben contemplar momentos en que todos los niños/as realicen la misma actividad: momentos de comida, aseo, siesta, planificación de la jornada y puesta en común.
Estos momentos que son considerados como rutinas, ya que se repiten cada día, en la misma secuencia de actividades y aproximadamente a las mismas horas, no deben estar exentos de intencionalidad educativa.
Todos ellos son ocasiones privilegiadas para trabajar distintos tipos de contenidos del currículo y para la interiorización de normas y hábitos.
Deberán planificarse como unidades de programación a desarrollar en un largo periodo de tiempo (un trimestre o incluso todo un año) y para ello se seleccionarán los objetivos y contenidos del currículo que se vayan a trabajar en estas actividades.
↠ Bibliografía ↞
- http://personal.us.es/mnp/descargas/habilidades/revista.pdf
- http://femp.femp.es/files/566-1151-archivo/Gu%C3%ADa%20para%20proyectar%20y%20construir%20escuelas%20infantiles.pdf
- DECRETO 1004/91 “Requisitos mínimos de los centros”.
- DEL POZO, A., “Organización Escolar”. 1971.
- http://personal.us.es/mnp/descargas/habilidades/revista.pdf





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